BBuenos
Aires, mayo de 2016.
“Bollos”
revela que nuestro afán por desechar no es más que un truco de la
mente, sólo podemos transformar. El desecho nunca desaparece: sólo
cambia de forma, cambia de lugar. La mayor violencia no está en el
hecho de abollar, sino en poner en evidencia el espacio en el que el
bollo ya no está.
Matías
De Stéfano Barbero.
La
muestra “Bollos” se inaugurará el día viernes 3 de junio de
2016, a las 20 hs, en la galería del Bar Cultural El Quetzal,
ubicado en Guatemala 4516, Capital Federal. A las 23 hs, se realizará
una performance pictórica-musical en la que dibujaré en vivo el
último bollo de la serie: “El bollo de la tarjeta de invitación
de la muestra Bollos”, el proceso será proyectado en tiempo real,
mientras Matías
De Stéfano pondrá
sonido a la realización. La exposición permanecerá abierta hasta
el miércoles 29 de junio y podrá visitarse de martes a domingo de
19 a 23 hs, con entrada libre y gratuita.
La
serie "Bollos" comencé a dibujarla durante el año 2015.
Son trece dibujos en los que utilizo bolígrafos con una técnica
minuciosa y detallista para representar las irregularidades del
material.
La
acción de abollar consiste en generar una o más depresiones sobre
una superficie, generalmente con un golpe o mediante presión. Un
bollo es el estadio previo a que el papel vaya a parar a la basura,
el paso anterior a deshacerse de él. Abollamos de manera
inconsciente, sin pensarlo, sin meditarlo.
Como
muy bien expresa Matías De Stéfano en el texto que encabeza esta
gacetilla, el desecho deja un espacio, un vacío que se llenará con
nuevos contenidos o nuevos bollos. De esta manera “el bollo solo
cambia de forma, cambia de lugar”.
El
vacío tiene un lugar predominante en las composiciones y simboliza
el espacio que antes ocupaba eso que ahora desechamos. Es así que
representa lo que vendrá.
El
bollo se jerarquiza por su entorno y viceversa, por lo que el dibujo
no son solo los trazos realizados con el bolígrafo, sino el espacio
neutro que estos dejan. En él, podemos apreciar ciertas
circunstancias que de otra forma nos sería imposible hacerlo:
pequeños accidentes que aparecieron en el proceso de creación,
arrugas eventuales de la hoja, acciones del ambiente sobre el
soporte, peculiaridades del espacio blanco. En algunas composiciones,
aparece un diálogo entre la figura y el fondo, de forma tal que el
blanco empieza a convertirse en dibujo y el bollo en vacío.
Estos
dibujos los enmarqué contrastándolos contra negro, con la intención
de resaltar el fondo, de modo que el passepartout pasa a formar parte
del dibujo, extendiendo así la superficie de la obra.
Bollos
de papeles encontrados, bollos de papeles inútiles, bollos que
simbolizan un duelo o un cierre, bollos con una gran carga política,
bollos de grandes obras de la historia del arte.
Algo
tan sencillo como un papel abollado y toda la belleza que esto
contiene.
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